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Arístides Alfaro Samper.

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Isabel Martínez Rivera, el artista de la risa salvadoreño, conocido como el    “Mago Chandú”, y el payaso “Cacharrito Mágico”, analiza la actividad del   payaso Chirajito (Q.E.P.D.), y envía sus recomendaciones a “Cocolito”, sobre   el comportamiento a seguir en el desempeño de sus labores.

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 Mar, may 22, 2012

¿Cuánto tiempo tiene de trabajar como artista?

De 17 años empecé a trabajando en los circos, después  trabajé en shows artísticos, farándulas, jaripeos. Empecé a pintarme de 15 años,  con yeso raspado porque no había pinturas, tile, con manteca lo hacía uno. En el  gremio de artistas se aprende, esto va así, va aquí y ya aprende uno. Tengo 74  años de edad.

 

¿En qué lugares ha trabajado?

He trabajado en el circo Royal Star, en el circo de  Cañonazo, American Boy, con la Chunga, con la Betty, con el Atlas. Trabajé con  muchos circos aquí en El Salvador. Hoy solo me salen trabajos en los cumpleaños.  Voy a congresos, por la edad de uno le salen menos trabajos.

¿Usted conoció a Chirajito?

yo trabajé con él, con  Miguelito, Rojito, y tío Periquito. Yo trabajé como mago. Me decían el Mago  Chandú en la televisión, en Canal 2. Después de King Kong y la Pantera Rosa  salía yo. Yo vivía cerca de donde vivía Chirajito, por el mercado Tinneti.

¿Qué recuerdo tiene usted de Chirajito?

Chirajito fue un artista de los  mejores que ha habido en la televisión. Tengo muchos recuerdos, él me decía:  ‘esforzate más en la magia. Ensayá en la casa’. Yo lo recuerdo mucho. Yo también  lo aconsejaba. También los hijos fueron grandes amigos. Trapito sigue siento un  gran amigo. Chirajito fue buena gente, él era de Verapaz. Por eso creo que  Cocolito tiene que ser más acercado a los artistas. Cocolito (sobrino de  Chirajito) está joven, puede llegar a superar más a través de su carrera. No ver  de menos a los demás, que se me subió el humo, porque todos vamos desde abajo  hacia arriba. Hoy que él está ahí tiene que ser un buen artista, ser educado,  conocer la disciplina, tener ética, no tirar jayanaditas, como muchos que se  suben a los buses y dicen: ‘allá va mi suegra, que la entierren boca a abajo y  que se vaya más abajo’. Porque el público oye y analiza la manera de expresarse,  entonces a veces cae mal. Deben arreglar parodias decentes, chistes y poemas  también decentes, dar consejos.

¿Qué anécdotas nos puede contar de Chirajito?

Chirajito fue muy bueno con la  gente, con los niños. Él una vez que fuimos a Chalatenango hasta lo levantaron  en los brazos, el público lo seguía bastante; fue hasta Honduras, a Santa Rosa  de Copán.